En enero de 2024, publiqué un ensayo filosófico firmado por Jianwei Xun, un filósofo chino que inventé. El libro analiza cómo el poder contemporáneo manipula la realidad, acuñando el término "Hipnocracia" para describir un régimen que opera directamente sobre la conciencia. Le Monde, El País, The New York Times, Wired—todos lo reseñaron, lo discutieron, lo tomaron en serio.
En abril de 2025, L'Espresso reveló que Jianwei Xun no existe. Lo creé con inteligencia artificial como interlocutor crítico. El engaño se convirtió en la prueba: un libro sobre manipulación de la realidad que manipuló la realidad para demostrar su tesis. La operación mostró con qué facilidad una identidad ficticia puede adquirir autoridad, cómo funcionan los sistemas de validación cultural, cómo se construye la percepción.
Esto no fue una broma. Fue filosofía practicada, no descrita. Coescrito con Claude y ChatGPT, el libro integra los mismos mecanismos que teoriza. Si creíste en Xun antes de conocer la verdad, experimentaste la Hipnocracia de primera mano.